Pizca Andina Merideña: el abrazo caliente que despierta a los Andes
En Mérida, el frío no se combate con abrigos solamente. Se enfrenta con cucharadas humeantes de pizca andina, ese caldo blanco, sencillo y profundo que despierta madrugadas y reconcilia el cuerpo con la montaña. Más que una sopa, es identidad servida en plato hondo. Por Deisy Terán Tosta Hay platos que saben a territorio. La pizca andina es uno de ellos. Nació en las alturas merideñas, donde el clima exige calor y la cocina responde con nobleza. Su base es humilde —papa, leche, cilantro, cebollín— pero su resultado es reconfortante y poderoso. En palabras del chef Willman Escalona , “la pizca es la prueba de que la cocina más sencilla puede ser la más memorable. No necesita artificios, solo respeto por el ingrediente y cariño en el fuego”. Tradicionalmente se consume en el desayuno, especialmente en pueblos andinos donde el día comienza antes que el sol. También es remedio infalible después de una noche fría o de celebración. Es sopa, es ritual, es medicina emocional. Ingredie...