Dulce de Cabello de Ángel: hebras de historia que endulzan la memoria
En la repostería tradicional hay dulces que no solo se preparan: se heredan. El cabello de ángel es uno de ellos. Fino, brillante y delicadamente almibarado, este postre de hebras doradas parece tejido a mano por las abuelas de América Latina, especialmente en países como Venezuela, donde forma parte del recetario criollo más entrañable. El chef venezolano Willman Escalona lo define como “un dulce que parece sencillo, pero guarda una historia de viajes, conventos y paciencia”. Y es que su origen se remonta a la tradición repostera árabe y española, donde la calabaza cidra —también conocida como calabaza confitera— se cocinaba lentamente hasta convertirse en finísimos hilos caramelizados. ¿De dónde nace el cabello de ángel? Su raíz histórica se ubica en la repostería andalusí, heredada luego por España durante la Edad Media. Desde allí cruzó el Atlántico con los colonizadores y se adaptó al clima y a los ingredientes del Caribe y Suramérica. En Venezuela, el dulce encontró hoga...