El terremoto en Venezuela nos recuerda que la vida puede cambiar en un instante
El reciente movimiento sísmico dejó al descubierto una realidad que muchas veces olvidamos: el tiempo no siempre concede una segunda oportunidad. Especialistas en Programación Neurolingüística explican por qué gestionar las emociones y dejar de postergar lo verdaderamente importante también forma parte del bienestar. Hay acontecimientos que no solo sacuden la tierra. También remueven nuestras prioridades, cuestionan nuestras certezas y nos obligan a mirar la vida desde otra perspectiva. El reciente terremoto ocurrido en Venezuela dejó una huella emocional en miles de personas. Más allá del temor provocado por el movimiento telúrico, muchas continúan experimentando ansiedad, hipervigilancia, dificultad para dormir o la sensación de que el suelo sigue moviéndose. Otras, simplemente, comenzaron a preguntarse cuánto tiempo llevaban dejando para "después" conversaciones, abrazos, reconciliaciones o demostraciones de afecto. En un país donde este tipo de fenómenos naturales no fo...