El Nazareno de San Pablo convoca a miles de fieles que renuevan su fe cada Miércoles Santo
Cada Miércoles Santo, Venezuela se transforma. No es solo la multitud ni el color morado que cubre las calles; es una energía contenida que se desplaza en silencio hacia un mismo destino. Uno de los caso mas emblemático en Caracas es la Basílica de Santa Teresa , donde el Nazareno de San Pablo vuelve a encontrarse con su pueblo. Por Deisy Terán Tosta Desde el martes santa en la noche, las calles comienzan a llenarse de pasos firmes y miradas bajas. Hay quienes avanzan descalzos, otros en silencio absoluto, algunos con promesas que pesan más que el cansancio. El morado no es solo vestimenta, es símbolo. Es penitencia, pero también es esperanza. Y en medio de esa marea humana, ocurre algo difícil de explicar: aun con miles de personas, se siente una calma que no corresponde al ruido de la ciudad. El instante que lo cambia todo Al cruzar las puertas de la Basílica, el ambiente se transforma. Allí está la imagen. El Nazareno. No es una figura distante. Es un rostro que parece carga...